Desde hace más de un siglo la lucha por los derechos de las mujeres nace como un movimiento global, la Revolución Industrial  incorporaba a las mujeres a la economía y supuso el inicio de la transformación del modelo de trabajo, las mujeres ya no solo formaban parte del ámbito doméstico y de cuidado que precisa la sociedad, si no que empezaron a formar parte del desarrollo del tejido productivo, pero las economías angostas y austeras consintieron que ellas no solo fueran la mano de obra barata, sino que también trabajaran en condiciones inhumanas y sin protección legal.

La industria textil vivió la primera huelga de trabajo liderada por mujeres en 1857 en Nueva York, desde entonces el movimiento sindicalista femenino anualmente tomaban las calles para reivindicar mejoras salariales, jornadas más cortas, derecho al voto y prohibir el trabajo infantil, a pesar de las represalias.

Gracias al sacrificio de estas mujeres llegaron los avances y la conquista de derechos, y sin embargo ya en el siglo XXI la globalidad sigue presente, incorporando a las vindicaciones de la agenda feminista la erradicación de la violencia de género y la equidad entre hombres y mujeres.

En la actualidad estas vindicaciones forman parte de la agenda social de los países y gracias a ello cada vez empleamos más indicadores para analizar las brechas de género y analizar cómo corregirlas.

Como empresa tecnológica que es EIIT y el Grupo Controlar, me gustaría presentaros algunas conclusiones del reciente estudio realizado por ESADE a cerca de la brecha de género STEM desde la educación básica hasta la carrera laboral.

Ya en el 2022 esta entidad junto a la colaboración de Infojobs presentó un informe sobre el   Estado del Mercado Laboral en España, de las cuales vamos a destacar las siguientes conclusiones, según Infojobs 6 de cada 10 demandantes de empleo con estudios universitarios son mujeres, sin embargo, en el caso de las Ingenieria Superior y Técnica, la presencia masculina asciende al 71 y 77 % respectivamente. Este informe confirma que entre titulaciones superiores posibles los hombres ocupan una elevada representación en el sector de la ingeniería, industria y construcción y en el campo de la informática.

Probablemente estas conclusiones las hemos observado y las tenemos presentes, por eso es interesante el último paso que da el Centro de Estudios para la Política Económica de Esade quien para este estudio pone el foco en los ámbitos con mayor peso de las matemáticas tomando en cuenta los últimos resultados del informe PISA para elaborar nuevos indicadores que analizan desde  la educación básica hasta la carrera laboral.

Uno de los datos qué más nos han sorprendido es el que menciona cómo la experiencia emocional en Matemáticas desde 4º de Primaria es distinta entre niños y niñas, teniendo las niñas una autopercepción menor, mayor ansiedad matemática y niveles de disfrute más bajos, a este síntoma si le añadimos la preocupación por una nota baja o por enfrentar la dificultad el resultado es peor, y poco a poco, se produce un desapego, de hecho la probabilidad de aspirar a los quince años a tener una profesión STEM a los 30 es un 12,7% menor para las chicas que para los chicos, una brecha que no varía al tener en cuenta el nivel de rendimiento.

Finalmente, las tasas de mujeres sobre el total de personas matriculadas en grados universitarios STEM indican que ellas no llegan al 50% en casi ningún caso, en Matemáticas (36%), Física (27%), Telecomunicaciones (23%), o Informática (13%) son especialmente bajas.

Si bien os invito a leer este estudio con más detalle, voy a destacaros algunas de sus ideas y propuestas para corregir esta brecha de género.

IDEAS Y PROPUESTAS:

→ Fomentar la participación en áreas STEM a través de cursos, actividades extraescolares o de verano.

→ Concienciar a las familias, incrementando la exposición a conceptos matemáticos en el hogar desde edades tempranas y promoviendo la participación de los padres en los procesos de aprendizaje de las matemáticas.

→ Ofrecer orientación individualizada para apoyar la toma de decisiones y asegurar que nadie deje de lado una posible elección de emprender una formación en STEM por falta de guía adecuada en el momento preciso.

→ Incrementar el acceso de las chicas en momentos cruciales para la toma de decisiones a role models a través de mentorías, sesiones maestras, u otras formas de acceso directo a mujeres que ocupan actualmente puestos STEM.

En el plano laboral, sugerimos:

→ Fomentar un entorno de trabajo inclusivo, modificando la visión de las personas más jóvenes sobre las ocupaciones STEM y reduciendo el abandono de las mujeres que ya están en estas carreras

→ Asegurar políticas que sustenten el acceso en igualdad de oportunidades a carreras STEM, con una conciliación corresponsable para hombres y mujeres, remuneración y promoción equitativas, y normas bien especificadas.

 

Victoria Varona Rey